Edurne Ochoa pidió a las trad wives reconocer que la lucha feminista abrió las puertas para que pudieran alzar la voz y crear su propio movimiento.
La influencer y creadora de contenido Edurne Ochoa reaccionó al creciente debate sobre los movimientos conservadores que promueven limitar la participación política de las mujeres en Estados Unidos, luego de que distintas figuras vinculadas al movimiento tradwife defendieran públicamente modelos como el «household voting», en el que un solo voto representaría a todo el hogar.
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En ese contexto, Edurne Ochoa retomó el tema para recordar que los derechos conquistados por las mujeres no son permanentes y pueden ponerse en riesgo cuando existen iniciativas que buscan restringir su autonomía.

El debate tomó fuerza después de que la empresaria conservadora Erika Kirk, durante la cumbre anual de Turning Point USA celebrada en junio en San Antonio, Texas, respaldara la idea de que el hombre debe ser «el jefe espiritual del hogar», apoyándose en principios religiosos. En ese mismo encuentro participaron panelistas que defendieron abiertamente un sistema electoral por familia, en el que el esposo tendría la última palabra sobre el sufragio.
Propuesta para quitar el voto de la mujer en EU
Entre ellas destacó la influencer Savanna Faith Stone, quien en agosto de 2025 declaró que su modelo ideal sería «un hogar, un voto», asegurando que el matrimonio debería compartir las mismas convicciones políticas y religiosas, por lo que no consideraba que ello implicara renunciar al poder de las mujeres.
Sus declaraciones provocaron una ola de críticas en redes, donde diversos sectores señalaron que propuestas de este tipo representarían un retroceso histórico para los derechos políticos femeninos.
El llamado «household voting» está estrechamente relacionado con el movimiento tradwife, abreviatura de traditional wifem, una tendencia impulsada principalmente en redes sociales que promueve que las mujeres asuman un rol tradicional dedicado al hogar, la crianza y el cuidado de la familia, mientras el hombre ocupa el papel de proveedor y líder del núcleo familiar.

Aunque este estilo de vida es presentado por sus promotoras como una elección personal, organizaciones feministas han advertido que algunos sectores de la ultraderecha estadounidense buscan trasladar esa visión al ámbito político mediante propuestas que reducirían la participación electoral de las mujeres.
A este contexto se suma la discusión de la SAVE America Act, iniciativa que ya fue aprobada por la Cámara de Representantes y actualmente se encuentra en análisis en el Senado estadounidense. La propuesta exige que los votantes acrediten su ciudadanía con documentos como certificado de nacimiento o pasaporte al registrarse, además de presentar una identificación válida el día de la elección.
Especialistas como Rick Hasen, profesor de Derecho Electoral en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), han advertido que la medida afectaría principalmente a mujeres casadas que cambiaron de apellido, personas transgénero y ciudadanos de bajos ingresos, debido a que millones de estadounidenses no cuentan con pasaporte o no tienen acceso inmediato a documentos que acrediten los cambios de nombre.

Organizaciones civiles sostienen que, de aprobarse la legislación, podría producirse uno de los mayores retrocesos para el sufragio femenino en generaciones, pese a que el derecho al voto de las mujeres fue reconocido a nivel federal desde 1920 con la ratificación de la Decimonovena Enmienda de la Constitución.
Edurne Ochoa envía mensaje a Trad Wives
Frente a este escenario, la colectiva feminista mexicana We R Women On Fire, fundada por Sofía Márquez, difundió un mensaje en redes sociales para advertir que los derechos de las mujeres pueden ser cuestionados incluso después de haber sido conquistados.
La reflexión fue retomada por Edurne Ochoa, quien llamó la atención sobre el discurso promovido por algunas influencers tradwife y recordó la importancia de defender las libertades alcanzadas por generaciones anteriores.
«La libertad de las mujeres nunca debería depender de la aprobación, la autorización o la decisión de alguien más», señala el mensaje difundido por la colectiva, que concluye con una advertencia: «Tus derechos no son negociables. Tu voz no es reemplazable. Tu autonomía no debería estar en discusión».

El posicionamiento surge mientras en Estados Unidos continúa el debate sobre reformas electorales y propuestas impulsadas desde sectores ultra conservadores que, de acuerdo con especialistas y organizaciones civiles, podrían afectar de manera desproporcionada el ejercicio del voto de millones de mujeres.














