Carolina Flores habría sido engañada por su suegra, quién armó todo para ponerla en un estado vulnerable y poder disparar en su contra.
El caso que ha sacudido a la alta sociedad y al mundo de las pasarelas suma un capítulo inquietante. La muerte de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez, de 27 años, dio un giro oscuro tras difundirse un video con los minutos previos a su ejecución en un departamento de lujo en Polanco.
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Lejos de tratarse de un asalto o accidente, las investigaciones apuntan a una traición cuidadosamente planeada. Erika María N habría engañado a su propia nuera con una frialdad perturbadora. Los mensajes previos y el contenido del video revelan detalles clave que hoy estremecen a quienes siguen el caso.
Última conversación entre Carolina Flores y su suegra
Las grabaciones recuperadas resultaron perturbadoras por la aparente normalidad que mostraban. En el video, Carolina Flores Gómez aparecía recién salida de la ducha, con el cabello húmedo y cubierta con una bata, conversando de forma tranquila con su suegra, Erika María N.
Hablaban sobre un viaje, la mujer, de 63 años, había conducido desde Ensenada hasta la Ciudad de México para visitarlos. “¿En carro? ¿Cuánto hicieron?”, preguntó Carolina con sorpresa genuina, mientras su suegra respondió con una serenidad inquietante, incluso comentando que el Golden Retriever de la familia se mareó durante el trayecto.

Mientras Carolina sonreía y planeaba su día, Erika María mantenía las manos en los bolsillos, donde ocultó una pistola calibre .25. La tragedia comenzó cuando le pidió un favor. Aprovechando que la joven se agachó para colocar ropa en la lavadora y luego se dirigió a la cocina, la agresora sacó el arma. En cuanto Carolina abrió el refrigerador, le disparó a quemarropa.
El ataque no terminó ahí. Mientras la víctima yacía herida, recibió múltiples disparos adicionales. El peritaje forense documentó 12 impactos de bala, cerrando de forma brutal una escena que había comenzado con una engañosa calma cotidiana.
¿Cuál fue el motivo del asesinato?
De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez, todo apunta a una obsesión enfermiza de Erika María N hacia su hijo, Alejandro.
La mujer habría acusado a Carolina de “robárselo” y de interferir en la relación con su nieto de ocho meses. Incluso, la pareja se había mudado a la capital para alejarse del constante acoso.
Uno de los aspectos más polémicos fue el papel del esposo. Según diversos reportes, Alejandro admitió que escuchó los disparos y que confrontó a su madre; sin embargo, le permitió hacer sus maletas y huir.
Además, retrasó 24 horas el reporte del crimen, argumentando que debía atender al bebé. Ese lapso resultó crucial para que Erika María escapara.














