Regina Martínez es una joven mexicana que está a punto de hacer historia en los Juegos Olímpicos de Invierno. ¿Quieres conocerla?
Regina Martínez combina su labor como médica de Urgencias en un hospital de Miami con una meta que está a punto de concretar: competir en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
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De lograrlo, marcará un hito para el país al convertirse en la primera mexicana en participar en la disciplina de esquí de fondo. Desde Cortina, Italia, donde afina detalles para la competencia programada este jueves 12 de febrero a las 6:00 horas, compartió su emoción en entrevista con la AFP.
“El esquí salvó mi vida”, expresó, al recordar el camino que la llevó hasta esta histórica oportunidad.

¿Quién es la mexicana Regina Martínez?
Nacida en la Ciudad de México, Regina Martínez, de 33 años, inició su camino profesional en la medicina, una decisión que la llevó a continuar su formación en Minnesota, Estados Unidos.

Fue ahí, en medio de inviernos intensos y jornadas con muy pocas horas de luz, donde atravesó un periodo de depresión estacional. En ese contexto conoció el esquí de fondo, disciplina que transformó por completo su vida.
“Yo estaba lejos de casa, en Minnesota, con unos inviernos muy fuertes y los días muy cortos. Me dio depresión estacional. Vi entonces la historia de Germán y llegó para mí como una salvación. El esquí me salvó la vida, me dio la oportunidad de no sentirme tan atrapada”, relató.

Su inspiración fue Germán Madrazo, el mexicano que compitió en esquí de fondo a los 43 años en Pyeongchang 2018, con quien logró comunicarse tras contactarlo por internet.
De paseadora de perros a jugadora olímpica
El destino llevó a Regina Martínez por rutas inesperadas, pero desde que descubrió el esquí de fondo decidió que nada la apartaría de ese sueño.
Consciente de los altos costos que implica practicar esta disciplina —viajes, entrenamientos y equipo especializado— buscó alternativas para financiar su meta. Además de su exigente trabajo en medicina, comenzó a pasear perros y a cuidarlos en una especie de guardería canina para generar ingresos adicionales.
“Durante la residencia me puse a caminar perros. También a cuidarlos en una especie de hotelito para perros. Iba ahorrando, además, el 60 o 70 por ciento de lo que ganaba en el hospital. Con todo ese esfuerzo pude comprar el material con el que vengo a los Juegos Olímpicos o irme a entrenar a otros lugares”, explicó.

Hoy está a punto de hacer historia como la primera mexicana en competir en esquí de fondo.
“Es una hazaña para mí estar aquí… He logrado que por primera vez haya una mexicana en el esquí de fondo y esa hazaña ya es un oro en mi corazón”, afirmó.














