Los niños, al igual que los adultos, mienten; sin embargo, no lo hacen para provocar un daño en el otro, así que, si notas que tu pequeño trata de engañarte, no te exaltes de más.
De acuerdo con expertos en el tema, los niños comienzan a mentir cuando cumplen 3 o 4 años, no lo hacen de forma innata y esto los ayuda en su desarrollo evolutivo, pues así aprenden a moverse en sociedad.
Los niños intuyen lo que desea y piensa el otro. De esta manera, cuando se crea necesario, podrá planificar respuestas creíbles, aunque no sean ciertas; sin embargo, psicólogos refieren que esto no significa que los padres deban permitir a sus hijos decir mentiras.
Algunas de las principales razones por las que un niño miente son:
Para evitar un castigo
En ocasiones pueden llegar a culpar a otros de sus errores. Cuando esto suceda, explícale la importancia de ser responsables de nuestros actos.
Para proteger a otros
En ocasiones los pequeños temen que descubras una fechoría de sus hermanos o de uno de los padres. Debe entender que hablar con la verdad siempre será la mejor opción.
Para adquirir un beneficio
Si tu hijo suele decirte que a sus amigos del colegio los dejan dormir hasta tarde y les compran infinidad de juguetes probablemente esté tratando de manipularte. No caigas en su juego.
De acuerdo con Mireia Cabero, profesora de Psicología y Educación en la Universidad Oberta de Cataluña (UOC), si descubres que tu hijo te miente, la primera reacción no debe ser exagerar la situación. No lo juzgues y no lo etiquetes como un mentiroso, mejor trata de comprender qué lo motivó a hacerlo y enséñale que si actúa así pierde la confianza de los demás.
Asimismo, aconseja hacer lo siguiente para conseguir que los niños no mientan:
- Reforzar que acepten quiénes son y sus conductas, para que no necesiten esconderse
- Inculcarles que se quieran a sí mismos, incluso por sus errores, para que no tengan que mentir para gustar a los demás
- Enséñales a gestionar y tolerar la frustración del enfado de los demás, para evitar mentir con el fin de tener a los demás contentos
- Hacerles aprender a tomar decisiones conscientes y a que se sientan seguros con ellas, para que puedan explicarlas convencidos y tranquilos
- Explicarles que sigan su propio criterio y no el de los demás
Fuentes: Soy Carmín, Cuídate Plus y ABC
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