Mantenernos bien hidratados es fundamental para sentirnos bien y estar saludables todos los días. Por ello, te hablaremos sobre la jarra del buen beber.
La Secretaría de Salud del Gobierno de México propuso la llamada jarra del buen beber, la cual indica las cantidades correctas de líquidos que debemos consumir.
Además, junto con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advierte sobre aquellas bebidas que no aportan beneficios a nuestra salud y que seguramente llevamos consumiendo toda tu vida.
Si quieres cambiar tus hábitos alimenticios para mejorar tu estilo de vida y sentirte bien contigo misma, continúa leyendo esta nota.
El agua, principal componente del organismo
El agua es el principal componente del organismo, conforma el 60 por ciento del peso corporal de hombres y el 50 por ciento de mujeres. Del total del agua en el cuerpo humano, el 70 por ciento se localiza en el interior de las células mientras que el 30 por ciento se encuentra en el plasma sanguíneo.
Los líquidos que necesitas para estar bien hidratada provienen de las siguientes fuentes:
- Agua y otras bebidas
- Alimentos sólidos como frutas y verduras
- Proteínas
- Grasas
- Hidratos de carbono que se producen en el organismo
El escritor Carlos Diéguez en su libro titulado ‘Decídete a tener una vida sana’ señaló que el porcentaje de agua en los órganos y tejidos es muy elevado. Sin embargo, el tejido adiposo posee solo el 10 por ciento de líquido, a diferencia del 70 por ciento en los músculos.
Las funciones del agua en el organismo
Si tomamos en cuenta que nuestro cuerpo es casi 2/3 de agua, será más fácil entender el rol tan importante que tiene este líquido en nuestro organismo. Si nos mantenemos bien hidratadas, tendremos mayor energía, vitalidad y salud.
A continuación mencionaremos algunas de las cosas que el agua hace en nuestro cuerpo. El cerebro es 75 por ciento agua. Por ello, si existe alguna deshidratación moderada podremos llegar a experimentar dolor de cabeza, mareos e incluso nauseas.
Nuestro organismo necesita de los líquidos para hacer el proceso de exhalación; además, humedece el oxígeno que respiramos.
El agua es muy importante, debido a que ayuda a que la sangre viaje por nuestras venas. Asimismo, favorece la absorción de todos los nutrientes que adquirimos gracias a lo que comemos.
Convierte los alimentos en energía, los cuales llegan a las células. Por otro lado, se deshace de todo aquello que no necesitamos. En pocas palabras, se encarga de todo el proceso digestivo.
Los líquidos limpian nuestros riñones de substancias tóxicas y nos ayudan a controlar la presión sanguínea.
El agua también es primordial para nuestros ojos, boca y pasajes nasales. Mantiene al cuerpo fresco cuando hace calor y arropado cuando hace frío.
Además, provee de los minerales que nuestro cuerpo necesita, tales como: manganeso, magnesio, cobalto y cobre.
¿Qué beben los mexicanos?
En 2017, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que los mexicanos somos grandes consumidores de bebidas azucaradas. Aunado a esto, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) detalló que en promedio una persona ingiere 163 litros de refresco al año.
Lo anterior significa que bebe 466 mililitros diarios de gaseosa al día, que representa 7.3 veces más que el promedio mundial.
De 315 personas encuestadas por Mercawise, el 75 por ciento confesó que está acostumbrada a tomar refresco. El estudio elaborado en 2015 también reveló que el 30 por ciento lo hacía tres veces por semana con un consumo promedio de entre 1 y 5 litros.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las bebidas azucaradas poseen poco valor nutricional. Además, no proporcionan la saciedad e hidratación que tu cuerpo necesita.
Por ello, las personas ingieren más cantidades de este líquido, provocando un aumento de peso. Por si fuera poco, el refresco puede llegar a desencadenar enfermedades metabólicas y diabetes mellitus.
En 2016, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016 (Ensanut) del Instituto Nacional de Salud, detalló que en México el sobrepeso y la obesidad son muy comunes en personas mayores de 12 años.
¿Qué es la jarra del buen beber?
A través de la jarra del buen beber, la Secretaría de Salud indicó las cantidades correctas que debemos consumir de acuerdo con las diferentes bebidas. Sin embargo, solo basta con ingerir de 1.5 a 2 litros de agua para obtener la hidratación diaria.
Además, detalló que hay casos particulares en los que las personas requieren más cantidad de líquidos. Por eso en la tabla que a continuación te mostraremos aparecen de 6 a 8 vasos diarios.
Como anteriormente lo mencionamos, los jugos, aguas azucaradas y refrescos únicamente provocan más sed. Por si fuera poco, aumentan el riesgo de padecer alguna enfermedad cardiometabólica, como la diabetes.
La orina, el sudor y la respiración son acciones que originan la pérdida de entre 2 y 2.5 litros de agua al día. También disminuyen los niveles de sodio, potasio, calcio y flúor. De ahí la importancia que permanezcamos hidratados.
Necesitamos un equilibrio adecuado de las bebidas ingeridas al día para recuperar líquidos. La jarra del buen beber será tu mejor guía para evitar excesos que pongan en riesgo tu salud. Recuerda, el problema no es cuánto beber sino la calidad de lo que bebes.
Por otro lado, para las niñas y niños menores de 6 años debes tomar en cuenta la siguiente tabla:
Evita las leches saborizadas ya que tienen un alto contenido de azúcar lo que puede provocar que pierdan el apetito y dejen de comer otros alimentos que son buenos para su salud.
No esperes a que tu hijo tenga sed, ya que este es un mecanismo mediante el cual nuestro cuerpo nos está indicando que ya tiene un grado de deshidratación.
Te recomendamos que siempre tengas una jarra de agua simple disponible en la mesa; entre comidas impulsa a tu pequeño a que ingiera líquidos.
Otros datos sobre la jarra del buen beber
De acuerdo con la Secretaría de Salud, la jarra del buen beber consta de 6 niveles.
El primer escalón establece que el agua purificada, mejor conocida como agua simple, es una excelente opción porque satisface la sed. No proporciona calorías y acelera el metabolismo. Además, manifiesta que se pueden ingerir de 6 a 8 vasos diarios.
En segundo lugar se encuentra la leche semi y descremada, así como las bebidas de soya sin azúcares añadidos. Aunque no es necesario su consumo, se sugiere beber de 0 a 2 vasos al día, debido a que pueden aportar calcio.
El café y el té se ubican en el tercer nivel, debido a que su ingesta no es vital para el cuerpo humano. Asimismo, se establece un rango óptimo de entre 0 y 4 vasos siempre y cuando no posean azúcar. Dichas bebidas son fuente de antioxidantes y micronutrientes que pueden ayudar a prevenir el Alzhéimer.
En el cuarto sitio están los refrescos de dieta, ya que no aportan nutrientes ni hidratan al cuerpo. La Secretaría de Salud especifica que los niños no deben consumirlas y los adultos solo pueden beber de 0 a 2 vasos diariamente.
Los jugos de fruta, leche entera, bebidas alcohólicas y deportivas son los siguientes en la lista. La cantidad de calorías que aportan no son saludables, por ello, el consumo debe ser entre 0 y ½ vaso al día.
En el sexto nivel de la jarra del buen beber se ubican los refrescos y las aguas de sabor. Estas bebidas son consideradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como cero nutritivas.
Además, poseen altos niveles de calorías y no son aptas para saciar la sed, por ello su consumo no se recomienda en ningún caso.
Beneficios de la jarra del buen beber
La información de la jarra del buen beber es clara y advierte sobre aquellos líquidos que no aportan beneficios a nuestro cuerpo. Con el gráfico puedes ayudarte a modificar uno de tus hábitos alimenticios, así como mejorar tu calidad de vida con una buena salud e hidratación.
Debido a que el agua es importante para nuestro organismo, tener los suficientes líquidos es necesario para:
- Mantener el volumen de sangre, el cual ayuda a poseer energía
- Mejorar la concentración y tiempo de reacción, especialmente durante las actividades físicas
- Aumentar el número de calorías que quemas durante las actividades diarias
- Diluir y dispersa las medicinas, permitiéndoles actuar más rápida y efectivamente
- Evitar el malestar estomacal causado por medicamentos concentrados
Además, estudios citados por la Asociación Dietética Americana muestran vínculos entre un alto consumo de agua y la reducción del riesgo de padecer:
- Resfriados
- Cálculos en los riñones
- Cáncer de mama
- Cáncer de colon
- Cáncer del tracto urinario
- Mejorar su apariencia
Si tu cuerpo no obtiene suficiente agua, tu piel sentirá los efectos más que cualquier otro órgano. Si ingieres líquidos, tu cutis se verá más:
- Terso
- Pulido
- Suave
- Libre de arrugas
Muchas de nosotras confundimos la sed con hambre, así que tendemos a comer bocadillos cuando realmente nuestros cuerpos están sedientos. Si bebes agua, te sentirás satisfecha y animada.
Algunos estudios muestran que tomar entre 1.5 y 2 litros de agua puede:
- Dar más energía durante el día
- Incrementar las calorías que quemas cuando hacer ejercicio físico
- Ayudar a que su cuerpo reduzca los depósitos de grasa
Con información de la Secretaría de Salud Pública, Profeco, Bio Guía, Hospital San Ángel Inn, El Universal, UNAM, Nutriólogos de Jalisco, Uno TV y Sedapar.
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