La semana pasada, la negativa de la Suprema Corte a dar luz verde a la despenalización del aborto en Veracruz causó diversas reacciones en redes sociales; lo que más me llamó la atención fue la rapidez con la que se volvió tendencia la etiqueta #MéxicoEsProvida.
Particularmente en Twitter y Facebook, un número incalculable de personas aplaudió la decisión del tribunal porque, a su parecer, la reforma solo habría beneficiado a las mujeres promiscuas e irresponsables.
¿Y la participación de los hombres en el embarazo qué? ¿Acaso no son ellos los que aportan el espermatozoide para que el óvulo sea fecundado y se produzca la concepción que tanto busca defenderse?
Si se legaliza el aborto en México, no solo es totalmente incorrecto.
Están permitiendo que una turba de mujeres calientes y promiscuas actúen sin consecuencias, y peor aún, con mis impuestos, para solventar su pinche estilo de vida.
Y si, se les llama asesinas#MexicoEsProvida
— Mexicano Pendejo Verastegui (@Mexican0Pendejo) September 3, 2019
Bueno, en México existe el dicho ‘el hombre llega, hasta donde la mujer quiere’, y usuarias y usuarios por igual no dudaron en utilizarlo para reafirmar que la responsabilidad de un embarazo compete exclusivamente al sector femenino.
¿Esto significa que las mexicanas son educadas para tener el control absoluto del coito? No. Quiere decir que los hombres pueden tener relaciones sexuales sin la obligación de asumir la responsabilidad de la prevención ni del resultado.
A decir de muchos ‘provida’, lo mejor es que las féminas se abstengan de ser penetradas, usen alguno de los variados y fallidos métodos anticonceptivos o, mejor todavía, se sometan a la esterilización.
‘Si no quieres tener hijos, cierras la fábrica y te olvidas del problema’. En tanto no lleves una vida dentro de tu cuerpo, este sí te pertenece. Solo tienes que ser responsable y decidirlo. Simple, ¿no? Pues no.
La salpingoclasia también es reversible y menos peligrosa que un aborto, así como pregonan las bondades de la vasectomía, órale, anímense muchachas, no necesitan pedirle permiso a la SCJN, ¡SE ACABA LA CONTROVERSIA! y a darle vuelo a las n@L9@$ pic.twitter.com/qcyRzF7g0N
— Victor Ferrer-Iniestra (@ferrestra71) July 30, 2020
En México, para que puedas practicarte la oclusión tubaria bilateral, salpingoclasia, ligadura de trompas o como sea que conozcas a la esterilización femenina, debes tener más de 30 o 35 años, aunque algunos especialistas sugieren que esperes hasta los 40.
Pero el requisito más importante no es la edad, sino que debes tener por lo menos un hijo y una pareja estable, porque al no prevenir enfermedades venéreas, este método es de planificación familiar y no para quienes quieren disfrutar de su sexualidad sin consecuencias.
Además, tienes que someterte a una consejería para que un experto te ayude a tomar la decisión porque, según se advierte en varios portales de salud, incluyendo el del IMSS, ‘a veces las mujeres se arrepienten’.
¿Qué hay de la esterilización masculina? Mientras a las féminas se les pide que sus cónyuges aprueben el procedimiento (sí, es tu útero, pero tu pareja también puede decidir sobre él), a los hombres se les advierte que no deberían hacerse la vasectomía ‘solo para complacer a sus parejas’.
https://twitter.com/ValeL11/status/1288633654256611329
El interesado solo tiene que solicitar el procedimiento, no necesita atravesar por una consejería para que alguien le diga cómo decidir sobre su cuerpo ni se le cuestionará por qué no quiere ser padre.
¿Será que solo las mujeres nos arrepentimos de no tener hijos? Me surge la duda porque ese también ha sido uno de los argumentos para reprobar la despenalización del aborto; incluso, un legislador panista en Guanajuato dijo que a nosotras ‘nos da cruda moral’.
¿Qué hay de los métodos anticonceptivos? Lo que tienen en común es que todos pueden fallar y si eso pasa, la maternidad, sea planeada o no, sea deseada o no, simplemente debe ser aceptada.
A propósito de la despenalización del aborto, la recomendación más recurrente de los ‘provida’ hacia las mujeres fue ‘no abran las piernas’, ¿por qué? Bueno, si no quieren tener hijos, no deben tener sexo.
No más muertes de bebés en México por culpa de algunas pecadoras #CorteAbortoNo por favor, chavas, cierren las piernas! Ya el #COVID19 es el primer aviso de un castigo enorme para la humanidad. pic.twitter.com/KltUagWjhc
— Ana Baillères (@ana_bailleres) July 28, 2020
Nuevamente, ¿qué hay de los hombres y sus espermatozoides? Ellos podrían decidir no embarazar a sus parejas sexuales, ¿no? No.
En México, la firme defensa que se hace sobre los valores familiares aclara que son las féminas quienes deben ‘darse a respetar’, lo que sugiere que, a diferencia de los varones, nosotras nos denigramos al tener sexo.
México no es provida, es machista.
A sus hombres les concede la libertad de disfrutar de su sexualidad sin consecuencias y sin asumir responsabilidades, y contradictoriamente recomienda a sus mujeres permanecer en abstinencia hasta que se ganen un lugar al lado de una pareja estable.
México habla de moral, principios, respeto y valores, pero excluye la participación de sus varones en esa dinámica social y les deja a sus féminas la obligación de ‘portarse bien’.
¿A caso yo las obligué a tener relaciones sexuales?
¿A caso no les enseñaron que si el anticonceptivo falla el aborto no es un sustituto? Se llama RESPONSABILIDAD
pic.twitter.com/4o8CNXEAzp
— CiudadanoCoke (@CiudadanoCoke) August 1, 2020
Nuestra sociedad normaliza que la paternidad sea rechazada y abiertamente desobligada, pero cuestiona, juzga, ridiculiza y criminaliza que la maternidad no sea deseada.
México se inclina por la prohibición del aborto al mismo tiempo que sus instituciones ponen trabas para acceder a la esterilización, ¿para qué? Tal vez para que ‘no nos quede de otra’, más que ser madres. Como si ser mamá fuera el destino manifiesto que tenemos todas las que nacimos con un útero fértil.
La pregunta que me queda es, si no somos nosotras, ¿quién sí tiene derecho a decidir sobre nuestros cuerpos?