Mira a tu alrededor y agradece haber llegado a este momento del año: un regalo para tu familia es tu vida y su vida, un regalo para ti
Seguimos en medio de una pandemia sin fin. Poco a poco los meses han avanzado y ya nos encontramos en diciembre, fechas emotivas y que sin duda no son justas para todos.
Ok, la mayoría de las personas habla de las malas experiencias que ha traído consigo este año pero, fuera de ver el panorama tan negativo ¿te has puesto a ver si hay algo bueno que haya provocado la pandemia?
¿Ya aprendiste a estar solo contigo mismo?
¿Ya por fin te sentaste a conversar sobre algo con tus seres queridos?
¿Ya arreglaste los pendientes en casa?
¿Hiciste eso que tanto querías en casa cuando no podías estar en ella?
¿Cuántas veces habíamos tenido un freno en medio de tanta prisa por vivir, por realizar y por cumplir con la vida tan ajetreada que llevábamos?
Bueno pues en lo personal creo que en esta época lo más valioso es la unión familiar y no necesariamente me refiero a estar en reuniones cada fin o andar visitando a la familia, pues no es prudente, pero justo por eso creo que una manera de estar presente es regalando experiencias o un detallito.
Quizá si antes pensabas en un intercambio de regalo de cierta cantidad, ahora podrías ser un poco más creativo y regalar una postal como esas que se mandaban antes; elaborar un videíto familiar, una sesión de fotos casera, un álbum familiar, hacer una cartita o mandar una foto con una dedicatoria; retomar esas pequeñas pero muy valiosas cosas; en fin, regalar algo hecho con tus propias manos.
Por ejemplo, a tus hijos les encantará un saludo de Santa:
Soy una fotógrafa autodidacta, pero más que decirte mis tips técnicos (que podremos ver en una columna próxima), lo que quiero compartir contigo es la emoción que me da hacer con mis hijos nuestros propios regalos. Por ejemplo, disfruto mucho haciéndoles retratos, videos y collages de cada una de sus vivencias y, como no podemos ver a los demás en la familia, enviarles improntas, al menos digitales, con algún pensamiento, es un excelente regalo.
Si nunca te has decidido a hacer una, te recomiendo que te avientes a hacer una sesión de fotos navideña casera. Sólo ten listo:
- Serie de focos: usa la que pones en tu árbol
- Gorrito navideño: $20
- Adornitos navideños que ya tengas
- Música: ayuda a poner el ambiente aunque no lo creas
- Haz reír a quienes vas a fotografiar pidiéndoles que digan cosas chistosas en lugar del tradicional whisky o cheese: puedes pedirles que digan ‘me amarraron como puerco’, ‘¡fúa!’ o cualquier frase de algún personaje viral (sí funciona)
- ¡MUCHA CREATIVIDAD! ¡Es gratis!
- Voilà!, a tomar fotos
Aprovecha que los niños están en casa y haz manualidades con ellos. Es fantástico hacer esferas con material de reciclaje, piñatas, deliciosas galletas o pasteles con tres ingredientes; tarjetas lindas de buenos deseos con el cartón de los cereales o la leche y acuarelas. Personalmente soy fan de cosas como estas:
El chiste es no hacer de lado el intercambio nada más por el factor económico, pero eso sí, hacerlo sólo en una pequeña posada sólo con los integrantes de la casa.
Envía detallitos para hacer saber a tus seres queridos que aunque no puedes estar de manera física por ahora, lo estás de mente y corazón con una pequeña pero significativa experiencia.
En medio de la pandemia muchos comercios han cerrado pero también ha habido muchos nuevos emprendedores que justamente han abrazado la contingencia para facilitarte las cosas y justo a eso se dedican… a regalarte experiencias. Tal es el caso de:
- Detallitos Lucy: empresa poblana que se dedica a armar cualquier clase de recuerdos para que puedas enviarlos a tus seres queridos a buen precio y sin necesidad de salir de tu hogar
- Homeping indoor experience, quienes te llevan a casa la experiencia de una fogata para disfrutar en familia
- Magic Puebla: es el cine enorme en tu casa; préstamos de pantalla y tipis muy bonitos para cualquier ocasión
Sólo por mencionar algunos…
Muchas veces se disfruta más de regalar que recibir un regalo y eso, mis amigos, no tiene precio, como tampoco lo tiene el ver a todos los integrantes de tu familia vivos.
El regalo físico finalmente es eso: algo físico, agradable a la vista y que se agradece, pero hay cosas que nos e pueden comprar como la salud. No arriesgues tu salud por quedar bien con alguien: habrá otros momentos para salir y gastar en un obsequio rimbombante.
Así que a seguir cuidando de nosotros y los nuestros, tomando medidas para detener los contagios y tratando de culturizar a los que no creen, porque esto no es de ‘creer’: es pura ciencia.
En fin, algunas veces planeamos demasiado el futuro sin tomar en cuenta que lo único que tenemos seguro es el HOY.
Como dice Kung Fu Panda:
El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo. Por eso se llama presente
¡Les deseo felices fiestas! <3
Portada e interiores: Fernanda Romero
Te dejo algunas de mis columnas anteriores:
Lo importante es el juego, no si es con juguete de niña o de niño