A pesar de las pruebas que existen en su contra, la suegra de Carolina Flores habría negado el crimen que cometió en contra de su nuera.
En las últimas horas se revelaron las supuestas primeras declaraciones de Érika María Guadalupe Herrera, suegra de Carolina Flores y posible responsable del asesinato de la exreina de belleza.
TE PUEDE INTERESAR:
Chingu Amiga se casa: así comenzó su historia de amor con Rodrigo Vásquez
Según los primeros reportes, al momento de su captura, la mujer rechazó cualquier implicación en el crimen y mostró resistencia durante su detención, asegurando que las autoridades no tenían facultades legales para arrestarla fuera de México.
Difunden primeras declaraciones de la suegra de Carolina Flores
En el momento de su detención en Caracas, Érika María Guadalupe Herrera habría reaccionado con sorpresa y molestia al ser interceptada por las autoridades. Según versiones preliminares, cuestionó el procedimiento y argumentó que, al encontrarse fuera de México, no podían arrestarla por un delito que negó haber cometido.
Además de rechazar los señalamientos, también habría intentado evitar su captura oponiendo resistencia, lo que obligó a los agentes a intervenir para asegurarla. Este comportamiento se ha convertido en uno de los primeros indicios de la postura que mantendrá frente al proceso legal.

El caso se originó el pasado 15 de abril, cuando Carolina Flores, de 27 años, fue asesinada en su departamento en Polanco, en la Ciudad de México. La joven fue hallada sin vida tras recibir al menos 12 disparos, principalmente en la cabeza y el torso.
La violencia del ataque, sumada al vínculo familiar entre la víctima y la presunta responsable, llevó a que el crimen fuera investigado como feminicidio, aumentando la gravedad del proceso y la presión por esclarecer los hechos.
¿Qué se sabe sobre asesinato de exreina de belleza?
Desde que comenzaron las indagatorias, Érika María Guadalupe Herrera fue señalada como la principal implicada en el caso. Según los reportes, tras el ataque abandonó el sitio y logró huir a bordo de un taxi, lo que complicó su localización en las primeras horas.
Las autoridades consideran que salió de México casi de inmediato, antes de que se emitiera una orden de captura internacional, lo que dificultó el avance del proceso y obligó a activar mecanismos de cooperación entre distintos países.

Las investigaciones indican que primero viajó a Panamá y posteriormente ingresó a Venezuela el 16 de abril, apenas un día después de los hechos. Una vez en ese país, se habría mantenido oculta en un departamento durante varios días.
Este periodo resultó clave, ya que le permitió permanecer fuera del alcance de las autoridades mientras se reunían pruebas y se gestionaba su búsqueda. Finalmente, la colaboración internacional fue determinante para ubicarla y concretar su detención.














